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001Agentes de IA

Agentes de IA para abogados.

Un agente de IA para abogados no solo conversa: ejecuta acciones sobre los datos del despacho. En Horvell tiene 37 capacidades —consultar expedientes, leer documentos, generar documentos Word, crear tareas o señalamientos— y puede repasar cientos de expedientes en una sola misión. Cada escritura la propone y la aprueba una persona.

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Un agente no es un chatbot

Un chatbot responde texto. Un agente decide qué herramienta usar, la usa contra los datos reales del despacho y te devuelve un resultado accionable o una propuesta de cambio.

Las 37 capacidades del agente de Horvell se agrupan en cinco familias: 14 para leer y consultar, 3 para redactar, 19 para crear y mantener datos, y una para delegar un repaso completo a una misión.

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Preguntar: lo que puede consultar

Localiza expedientes por número, autos, título, cliente, interviniente o NIG. Encuentra clientes por nombre o NIF y te avisa si hay homónimos. Resuelve a qué persona del despacho te refieres cuando dices un nombre.

Lee un expediente a fondo, lee sus documentos, repasa la bandeja de correo del día y busca dentro de los correos ya archivados. Cuando hay demasiados resultados no te enseña ocho al azar: te dice cuántos son y de qué clientes.

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Actuar: lo que puede escribir, siempre con tu aprobación

Crear anotaciones, tareas, señalamientos, clientes, expedientes e intervinientes. Guardar un correo o un adjunto en su expediente. Cerrar una tarea, cambiar la situación procesal, el estado o el responsable, añadir un procedimiento, etiquetar o rellenar un campo personalizado.

Ninguna de esas 19 acciones se ejecuta sola. El agente propone, tú ves qué va a cambiar y lo apruebas con un botón. Nada se guarda a tus espaldas, y queda registrado quién aprobó qué.

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Delegar: las misiones

Una misión es el paso de «hazme esto» a «repasa todo esto». En vez de trabajar sobre un expediente, el agente recorre en segundo plano un conjunto entero —expedientes, correos o tareas— y te trae una decisión por elemento.

El caso típico: cerrar las tareas que siguen abiertas en expedientes ya cerrados. Nadie lo hace a mano en un despacho con cientos de expedientes, y sin embargo es exactamente el trabajo que ensucia los datos.

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Los límites, dichos en voz alta

El agente no da asesoramiento jurídico ni decide la estrategia de un asunto. No envía correos: escribe el borrador y enviarlo sigue siendo cosa tuya. No inventa cuando no encuentra respaldo: si no puede citar en qué se basa, lo dice.

Tampoco ve datos de otros despachos. El aislamiento es por base de datos, no un filtro de pantalla, y hay tests automáticos que bloquean el despliegue si una consulta se saltara esa separación.

007 · Dudas

Preguntas sobre agentes de IA en un despacho

Es una IA que, además de responder, usa herramientas contra los datos del despacho: busca expedientes, lee documentos, genera escritos y propone cambios concretos. Se diferencia de un chatbot en que produce acciones, no solo texto.

Tiene 37 capacidades: 14 de consulta y lectura, 3 de redacción (borrador de correo y documento Word) y 19 que crean o mantienen datos. Además puede lanzar misiones que repasan expedientes, correos o tareas en bloque.

Que el agente no es una función más del menú: es la capa por la que pasa el trabajo del despacho. Preguntas, actúa y le delegas repasos completos, y el gestor de expedientes sigue estando debajo. Es a la vez un SaaS de gestión y un sistema operativo con IA, no una cosa o la otra.

No puede escribir por su cuenta. Cada acción que modifica datos se presenta como propuesta y necesita que una persona la apruebe, así que un error se ve y se descarta antes de guardarse.

El chat trabaja sobre lo que tienes delante. Una misión recorre en segundo plano un conjunto entero de expedientes, correos o tareas y devuelve una decisión por cada elemento, para que apruebes en bloque.

No. Redacta el borrador con el contexto del expediente y lo deja preparado. Enviarlo es siempre una acción tuya.

No, y es deliberado. El agente trabaja sobre la gestión del despacho: encontrar, leer, redactar borradores y mantener los datos al día. El criterio jurídico sigue siendo del abogado.